Sin duda una de las profesiones más exigentes es la ingeniería. Más allá de las particularidades de ciertas facultades y profesores, ser ingeniero requiere mucho más que ser “bueno” o tener ciertas destrezas en áreas como matemática y lógica. Hay gran cantidad de herramientas digitales para formarse como ingeniero, al ver esta web con un amplio espectro de recursos.

¿En verdad es tan difícil cursar las ingenierías? Es una pregunta que implica varios aspectos. Veamos cuáles son.

Formación vs talento

Aun en pleno siglo XXI, se tiene la creencia arraigada que la ingeniería química, la ingeniería industrial, y otras carreras que exigen gran compromiso intelectual, se pueden cursar exitosamente solo con pura dedicación, y echando mano de cuanto recurso académico tengamos. Pero la cuestión es más profunda y de mayor alcance.

Claro que es imprescindible una formación adecuada en matemáticas, lógica, y demás cátedras de ingeniería, pero también el talento nato, la intuición y la creación espontánea (aunque no se esté “haciendo nada”) son de suma importancia, así como también el error y el aprendizaje para poder avanzar más allá de la mera acumulación de conocimiento.

La cuestión de la tasa de abandono

Es un asunto complejo y con no pocas diferencias en el seno de las facultades de ingeniería en España. La tasa de abandono sigue siendo elevada. Y es que a muchos estudiantes les cuesta pasar del “cuello de botella” de ciertas materias clave.

 En sí se maneja un entramado de saberes, pero la conexión del mismo con el estudiante es pobre en la mayoría de los casos, no solo por la falta de pedagogía o compromiso, también tiene mucho que ver el siguiente punto.

¿Qué hay de la vocación?

La alta tasa de abandono podría disminuirse al darle mayor importancia al descubrimiento y desarrollo de la vocación profesional por parte del estudiante, y tal descubrimiento y desarrollo deben ser mediados por el profesor.

 Se tienen excelentes ingenieros y excelentes profesores, pero pocas veces tales cualidades se encuentran en una persona, pues no hay la suficiente voluntad epistémica para acercarse al talento nato y la intuición natural de cada estudiante, y sin duda que es una tarea pendiente para las facultades.

¡Esperamos que este artículo te haya ayudado a percibir con mayor enfoque lo que implica estudiar las ingenierías, y como podría ser posible descubrir y desarrollar el talento innato de cada estudiante!