El ámbito de lo intangible, aún en estos tiempos, permanece envuelto en su misterio. Sentimos que hay “algo” cuya fundamento último no podemos percibir totalmente. Y ello nos intriga, inquieta y hasta asusta. Por supuesto que se incluye la manifestación de entidades como los duendes mágicos. Y es que la irrupción de lo sobrenatural aún en lo cotidiano está presente en todas las culturas alrededor del mundo.

Ciertamente, además del conocimiento sobre ver un duende, hay  ciertas cuestiones a considerar si un duende se manifiesta en nuestro hogar, o en un entorno cercano. Lo importante es tener una percepción lo más abierta posible. Veamos.

¿Forma visible o manifestación indirecta?

Si consideramos los relatos sobre duendes, podremos darnos cuenta que, al menos desde el punto de vista esotérico, son seres que pertenecen a una esfera de realidad mucho más fina que la ordinaria. Esto implica que hay que tener una percepción más aguda para saber si se manifiestan o no en casa o en parajes naturales.

Es muy inusual la aparición de duendes como entidades, no acostumbran a manifestarse claramente, y menos en lugares concurridos, de modo que una manifestación indirecta es más probable. Si ciertos objetos cambian de lugar sin intervención humana, o si se enredan cabellos sin causa o los niños afirman percibir presencias, posiblemente un duende se esté manifestando en nuestro hogar.

Algunos indicios de sus intenciones

Percibir las verdaderas intenciones de los duendes mágicos puede ser algo que requiera tiempo. Generalmente, la mayoría de los duendes se comportan de manera juguetona y benévola, también pueden atraer prosperidad. Se sabe que se apartan o se ocultan en su realidad fina si los humanos con los que tiene contacto hacen algo que lo perturbe.

Sin embargo, si empezamos a percibir creciente malestar físico, u objetos que se rompen sin explicación aparente, es mejor investigar más y darnos cuenta si el duende pide cierta acción de parte nuestra.

¿Creer o no creer?

Es una pregunta compleja de responder si se trata de duendes o hadas. ¿Cómo creer en algo tan susceptible de esfumarse? Queda de parte nuestra conectarnos con nuestra percepción fina. Allí sabremos si un duende mágico ha venido a visitarnos a nuestro hogar.