Apreciado de modo superficial, una “buena” traducción de la biblia, implicaría solo ceñirse a una labor meramente textual de correspondencias de significado, entre la lengua origen y destino. Pero sabemos, o intuimos, que la traducción y la tradición implican experiencias mucho más profundas, y mediante biblia reina valera 1960, podremos acercarnos a esas experiencias, pero, ¿cómo es posible?

La labor investigativa y minuciosa acerca de las fuentes de las Sagradas Escrituras para producir versiones más “exactas” de la biblia no es mera acumulación ni academicismo. Veamos por qué la tradición y la traducción van de la mano en la biblia reina valera free tanto en forma como en contenido, y nos ayudan a tener una comprensión más profunda de las Sagradas Escrituras.

El texto masorético, y el Textus Receptus: lengua e historia

A pesar de que el cristianismo y el judaísmo son religiones abrahámicas, su historia ha estado marcada por diferencias que algunos consideran insalvables.

Sin embargo, la lengua y la historia relativas a la biblia, nos demuestran que las semejanzas en sus valores fundamentales son más profundas y significativas que las diferencias en ocasiones marcadas. Y un espíritu de fraternidad es lo que enlaza la intención inspirada de la biblia reina valera, para que cada devoto tenga las herramientas espirituales para vincularse con su prójimo, en vez de apartarse de él.

La traducción como camino en la experiencia de la fe

El territorio de la fe es un lugar donde nos acercamos a la vivencia inefable de Dios. Bien comprendieron esto tanto Reina-Valera como los especialistas que han revisado esta biblia para producir una obra mucho mayor que ellos mismos. Se trata de la traducción como camino en la experiencia de la fe, y es algo que la biblia reina valera nos lega.